A pesar de que el albergue ha estado hasta la bandera, hemos descansado debidamente. Los madrugadores caminantes no han metido mucho ruido, así que nos hemos levantado cuando nos ha parecido. Desayuno en el bar del albergue y comenzamos. Son las 8 y cuarto.
La rueda delantera de la bici de Alvaro ha perdido algo de aire durante la noche, lo que nos obliga detenernos nada más salir. En la gasolinera de la salida de Belorado le metemos aire y problema resuelto. Y es que el líquido sellante casero que llevamos en las ruedas hace milagros.
El primer pueblo que atravesamos es Tosantos, en lo alto de una cuesta, por supuesto. Le siguen Villambistia, Espinosa del Camino y Villafranca Montes de Oca, donde comienza la primera dificultad técnica del día: el alto de la Pedraja.
El primer pueblo que atravesamos es Tosantos, en lo alto de una cuesta, por supuesto. Le siguen Villambistia, Espinosa del Camino y Villafranca Montes de Oca, donde comienza la primera dificultad técnica del día: el alto de la Pedraja.


En la subida hemos conocido a dos chicas italianas que han comprado las bicis en el Decathlon de Pamplona y se han tirado al Camino.
La bajada es muy bonita y termina otra vez en un carreterucho que ya no se deja hasta llegar a Burgos. La llegada al centro se hace pesada y una vez en la Catedral nos diponemos a comer en una terraza con las bicis al lado.
El sito se llama BONFIN o BINFIN o algo así. No se os ocurra comer ahí: la comida muy normal, y no has acabado de comer cuando ya te están incordiando. Sobraban 10 céntimos de la cuenta y me he quedado sentado hasta que me los han traído.
Tras el almuerzo hemos sellado las credenciales y nos hemos ido al Mercadona a comprar para la cena y mañana. Segunda historia: algún hijo de pu.... me ha sirlado la lucecilla que traía el casco, y eso que las bicis estaban dentro.
Abandonamos Burgos en busca ya de albergue y el destino ha hecho que de Guatemala pasemos a Guatepeor. Este inmundo lugar desde el que escribo tiene la desgracia de llamarse Hornillos del Camino.
El albergue es un lugar que debería estar cerrado por su carencia absoluta de comodidades y hacinamiento. Afortunadamente a los de las bicis nos han alojado en el frontón, y aquí estamos mejor.

Bar y albergue están juntos. El hijo del alcalde lleva el bar, mientras que la "primera dama", que tiene cara de no haber roto un plato, lleva el albergue y porta una bandolera como los gasolineros. Ni que decir tiene que cualquier cosa que pides te mandan al bar los "espabilaos" estos.
Hoy ya no puedo hacer otra cosa que terminar esta crónica y pegarla mañana junto a las fotos de hoy, pero en cuanto pueda voy a dar quejas formales a quien corresponda para intentar que a estos "listos" los pongan en su sitio.
Llueve ahora, así que acabo aquí deseando que pase la noche para apartarme de este lugar para siempre.
Ya hay que ser lambuzo para quitarte la luz del casco !! tela con la gente!!
ResponderEliminarUn saludo
A mi me hace gracia y me da panico cuando dicen:
ResponderEliminar.- No te preocupes que en el Camino todo el mundo es legal.
Si, si.